La muerte clínica: un diagnóstico y un testimonio

Autores/as

  • JL Trueba Gutiérrez

DOI:

https://doi.org/10.23938/ASSN.0202

Palabras clave:

Muerte encefálica, Muerte clínica, Diagnóstico, Ética

Resumen

La muerte clínica de una persona es la muerte del encéfalo. Hay un consenso bastante generalizado en nuestra medicina occidental sobre los criterios necesarios y el modo de proceder para un correcto diagnóstico de “muerte encefálica”. En un caso concreto, cuando existen antecedentes razonables de daño cerebral catastrófico y determinados signos clínicos en la exploración neurológica, un médico con suficiente experiencia puede llegar a emitir un diagnóstico de muerte clínica. Aceptando que el diagnóstico de muerte es un ejercicio de puro juicio práctico, y que como tal nunca puede dar certidumbre absoluta, debemos asumir que a pesar de la incertidumbre debemos tomar decisiones razonables y prudentes. Sin embargo, existen opiniones discrepantes que consideran sería necesario un más alto grado de certeza antes de tomar decisiones. Para tomar decisiones responsables se requiere intentar comprender el concepto de la muerte cerebral como un auténtico constructo cultural en el que son necesarios conocimientos a cerca de “qué” es lo que se define científicamente como muerte; el “cómo” se puede diagnosticar en la práctica; el “cuándo” se dice que un hombre está clínicamente muerto, y de “cual” es el grado de evidencia que conlleva el diagnóstico.

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Publicado

2008-10-09

Cómo citar

Trueba Gutiérrez, J. (2008). La muerte clínica: un diagnóstico y un testimonio. Anales Del Sistema Sanitario De Navarra, 30, 57–70. https://doi.org/10.23938/ASSN.0202

Número

Sección

Artículos originales