Salud comunitaria confinada

reflexiones y experiencias desde la salud pública local

  • Ana Fernández Sánchez

Resumen

Este artículo pretende compartir las reflexiones sobre la acción comunitaria en que la Agència de Salut Pública de Barcelona ha estado involucrada en la emergencia de COVID-19. El trabajo realizado puede ordenarse en tres etapas, frecuentemente solapadas: detectar necesidades o problemas, e informar; contactar con las personas participantes y agentes territoriales para valorar qué hacer y cómo hacerlo; y adaptar las intervenciones a la “nueva normalidad” y generar respuestas con los activos comunitarios a las necesidades detectadas. Los problemas emergentes incluyeron: no poder realizar el confinamiento (por falta de casa, condiciones materiales, vivir en situación de violencia); brecha digital (falta de conocimientos, dispositivos, acceso a Wifi);  mayor exposición al COVID-19 en los trabajos esenciales pero precarizados, feminizados y racializados (cuidados, limpieza, alimentación), frecuentes en los barrios en que trabajamos; barreras idiomáticas y culturales para seguir las recomendaciones; pérdida de empleo; ingresos insuficientes para cubrir necesidades básicas; dificultades de conciliación; aislamiento social; y deterioro de la salud emocional provocado por la situación. Durante el proceso, algunas intervenciones se adaptaron para continuar de forma telemática, y se intentaron cubrir las necesidades primarias sobre conocimientos y dispositivos de algunas personas participantes a través de las redes solidarias y recursos existentes. La acción comunitaria en salud, desde una mirada crítica, interseccional y local, mediante trabajo intersectorial y la participación de la comunidad, puede contribuir a: facilitar una respuesta adaptada al contexto en caso de crisis sanitaria y mitigar los efectos derivados de esta crisis económica y social.

Publicado
2020-10-30
Sección
COLABORACIONES ESPECIALES