Avances en el estudio geoarqueológico y paleoambiental de medios salinos en la Península Ibérica

César Borja Barrera, Daniel García Rivero

Resumen


El presente número monográfico de Cuaternario y Geomorfología recoge parte de los resultados presentados en el Workshop Avances en el conocimiento de los medios salinos. Geomorfología, suelos y arqueología que, organizado por el Grupo Andaluz de Cuaternario (GAC-AEQUA), en mayo del año 2016 en la Universidad de Sevilla, contó con la presencia de numerosos investigadores, nacionales e internacionales, dedicados al estudio de los medios salinos tanto desde una perspectiva natural (geomorfología, edafología, reconstrucción paleoambiental…), como desde el punto de vista cultural y patrimonial (arqueología). Se han recopilado seis trabajos que analizan la explotación de la sal en distintos ámbitos de la Península Ibérica y para diferentes períodos históricos, de los que a continuación se hace un extracto de sus principales contenidos.

El primer trabajo, correspondiente a Abarquero y colaboradores, presenta los resultados de las excavaciones realizadas en el entorno del complejo lagunar de Villafáfila (Tierra de Campos, Zamora), en los sitios de Molino Sanchón II y Santioste, en los que se reconocen huellas de producción de sal a través de los sistemas de ebullición y de briquetage desde finales del Calcolítico y, especialmente, durante el Bronce Antiguo. Esta excavación constituye un referente en la arqueología de la sal para la meseta norte.

Fíguls y colaboradores por su parte, se centran en el importante papel que desarrolló la sal obtenida de la intrusión salina de Cardona, conocida como Montaña de la Sal, mediante la aplicación de técnicas mineras, durante el Neolítico medio en los flujos e intercambios de bienes materiales procedentes de destinos muy alejados de esta comarca. Este trabajo pone de manifiesto la importancia de la sal como un útil-valor fundamental para el desarrollo económico de las comunidades del Solsonià (Tarragona, España). Este argumento es uno de los esgrimidos para explicar la presencia de útiles procedentes de lugares ubicados a centenares de kilómetros de distancia y que terminaron formando parte de los ajuares funerarios de los sepulcros de estas comunidades.

El trabajo de F. J. Gracia y colaboradores centra la investigación sobre el origen y el desarrollo histórico de las salinas de la bahía de Cádiz a partir de la revisión de la información geoarqueológica disponible, la cual deja entrever que los primeros indicios existentes relacionados con la explotación salinera en la zona se retrotraen a época fenicia, si bien, parece ser que es en época romana cuando alcanzan su máximo apogeo. El desarrollo a gran escala de las infraestructuras necesarias para la explotación salinera intensiva presenta como contrapartida, sin embargo, un aumento significativo de las tasas de sedimentación en los ámbitos marismeños en los que se éstas se instalan.

El artículo de López-Sáez y colaboradores, en cambio, se centra en el análisis del polen y microfósiles no polínicos de un sondeo ubicado en la Laguna de las Salinas, en el complejo lagunar de Villafáfila (Tierra de Campos, Zamora). El estudio de este registro sugiere que el origen y evolución de dicha laguna ha pasado por diferentes periodos de condiciones paleoambientales contrastadas. Así se determina que su génesis tuvo lugar, al menos, hace ocho mil años estando vinculado su origen al evento climático 8,2 ka cal BP. De igual modo, se reconoce una fase condicionada por una presión antrópica muy acentuada en su entorno desde los inicios del Calcolítico ca. 3300 cal BC; una fase posterior de explotación salinera del humedal, así como, una degradación paulatina y definitiva de las quercíneas a partir de la Edad del Bronce. Además, en todas estas fases se reconoce una amplia variabilidad climática alternando fases húmedas y áridas a lo largo de toda la secuencia paleoambiental.

Por su parte, Valera en su trabajo hace un repaso de la información disponible sobre la explotación de la sal en el cuarto y tercer milenio aC en el sur de Portugal, estableciendo que son los procesos de ignición y el briquetage los principales modos de obtención de sal de forma intensiva. Dicha producción especializada de sal en áreas litorales constituía la base para el intercambio con otras zonas interiores deficitarias de este producto.

Finalmente, la aportación de Valiente y colaboradores se centra en el estudio de la Vega Salada ubicada en el NE de la provincia de Cádiz, en los actuales términos municipales de Prado del Rey y El Bosque. Se caracteriza ésta por ser una comarca con un sustrato geológico triásico compuesto principalmente de yesos y margas del Keuper que permiten el afloramiento de aguas salobres, mediante numerosas surgencias y manantiales. Los trabajos geoarqueológicos llevados a cabo en este ámbito han confirmado la explotación de las surgencias salobres para la obtención de sal, especialmente en época romana, a partir de la instalación de salinas de evaporación en medios continentales interiores.


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