La desaparición de los rituales, de Byung-Chul Han

  • José A. Mansilla

Resumen

Cada verano, el Presidente del Gobierno de España, independientemente de su color político, se sube a un Falcon 900 del Ejército del Aire asignado para el transporte de los miembros del Ejecutivo y acude a realizar un despacho oficial con el Rey al Palacio de Marivent, en la balear ciudad de Palma. Cabría preguntarse si tal gesto es necesario, habida cuenta de la que está cayendo con los rebrotes del COVID19, el cuestionamiento de la propia Monarquía debido a los escándalos y corruptelas de Juan Carlos I, el papel meramente simbólico de esta institución en la arquitectura institucional española o la huella ecológica que tal desplazamiento entre puntos muy distantes puede llegar a suponer en cuanto al uso de combustible. Sin embargo, el pasado día 12 de agosto dicha reunión tuvo lugar. No podía ser menos, ya que se trata de uno más entre los diversos rituales que adornan el ejercicio de la política y el desempeño del poder a nivel global. En un sentido amplio, podríamos considerar como rito o actividad ritual aquel «acto o secuencia de actos simbólicos, altamente pautados, repetitivos en consonancia con diversas circunstancias, en relación con las cuales adquiere un cariz percibido como obligatorio y de la ejecución del cual se derivan consecuencias que total o parcialmente son también de orden simbólico» (GTE-EP, 2003: 7), características que las visitas presidenciales estivales a Mallorca parecen cumplir.

Biografía del autor/a

José A. Mansilla
 
Publicado
2021-06-21