Durán, Adé, Martínez, and Calatrava: Experiencias de la participación militar española en misiones internacionales: el caso de los oficiales del Ejército de Tierra (1993-2015)

RESUMEN

El presente estudio aborda las experiencias de los oficiales del Ejército de Tierra español en 175 misiones militares internacionales con características de conflictos o guerras asimétricas entre los años 1993 y 2015. Concretamente el trabajo se basa en el análisis de cincuenta entrevistas semiestructuradas. A tal fin, hemos sistematizado estas experiencias en una serie de variables que sirven para identificar dichos conflictos: (i) procedimientos; (ii) limitaciones, y (iii) actores. De dichas variables hemos analizado concretamente los siguientes indicadores que constituyen los resultados de la investigación: en el apartado de los procedimientos hemos prestado atención a la capacitación y formación específica, la autonomía en la toma de decisiones, la formación de las unidades y el estilo de mando. Dentro de las limitaciones se han analizado las reglas de enfrentamiento y la logística. En cuanto a los actores nos hemos centrado en las relaciones con actores locales e internacionales, así como con los periodistas. Por último, se han abordado sus valoraciones globales e impactos sobre sus vidas cotidianas. Los resultados de este trabajo se integran en el estudio internacional comparado «Officer and Commander in Asymmetric Warfare Operations», auspiciado por el grupo de trabajo «The Military Profession» del European Research Group on Armed Forces and Society (ERGOMAS).

Palabras clave: Fuerzas Armadas; misiones internacionales; conflictos asimétricos; experiencias profesionales;

ABSTRACT

The current research note addresses the experiences of the Spanish Army officers in 175 international military missions that portray the features of asymmetrical conflicts or wars occurred between 1993 and 2015. And it is based on the analysis of fifty semi-structured interviews. These experiences have been systematized in a series of variables that serve to identify such conflicts: (i) procedures; (ii) constraints, and (iii) actors. More specifically and out of these variables we have analyzed the following indicators that constitute the results of the research: in the section on procedures we have paid attention to the general training and the mission-oriented training, the autonomy in the decision making process, Units’ collective training and the style of command. Within the constraints we have analyzed the rules of engagement (ROE) and logistics. As for the actors, our focus is on the relationships with local and international actors, as well as journalists. Finally, their global assessments and the impact on their daily lives have been studied. The outcomes of this work fall within the larger international comparative study “Officer and Commander in Asymmetric Warfare Operations”, sponsored by the working group “The Military Profession” of the European Research Group on Armed Forces and Society (ERGOMAS)”.

Keywords: Armed Forces; international missions; asymmetric conflicts; professional experiences;

Cómo citar este artículo / Citation: Durán, M., Adé, I., Martínez, R. y Calatrava, A. (2016). Experiencias de la participación militar española en misiones internacionales: el caso de los oficiales del Ejército de Tierra (1993-2015). Revista Española de Ciencia Política, 42, 127-147. Doi: http://dx.doi.org/10.21308/recp.42.05

Copyright © 2016:  La Revista Española de Ciencia Política tiene el derecho de primera publicación del trabajo, el cual está simultáneamente sujeto a la licencia de reconocimiento de Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obra derivada 4.0 Internacional, que permite a terceros compartir la obra siempre que se indique su autor y su primera publicación en esta revista. 

INTRODUCCIÓN[Subir]

La investigación de la que damos cuenta en esta nota, ofrece el resultado de un estudio sobre la oficialidad del Ejército de Tierra en misiones internacionales con características de conflictos asimétricos. Este trabajo está enmarcado dentro del proyecto internacional comparado –«Officer and Commander in Asymmetric Warfare Operations»dirigido en la actualidad por Eraldo Olivetta y Marina Nuciari (Universidad de Turín) y auspiciado por el Research Committe nº 1 (Armed Forces and Conflict Resolution) de la International Sociological Association (ISA), y el grupo de trabajo «The Military Profession» del European Research Group on Military and Society (en adelante ERGOMAS). El proyecto vio la luz con la participación de diez países. El estudio de caso español ha sido financiado íntegramente por el Centro Mixto (en adelante CEMIX) de la Universidad de Granada y el Mando de Adiestramiento y Doctrina del Ejército (en adelante MADOC).

La investigación tiene por objeto conocer la experiencia profesional y personal de los oficiales españoles en las misiones internacionales que hayan implicado conflictos o guerras asimétricas, entre los años 1993 y 2015[1]. Con tal finalidad, se han conducido cincuenta entrevistas semiestructuradas en profundidad a oficiales con participación en tales operaciones. Dadas las prolongadas carreras militares de muchos de los entrevistados, su presencia en más de una misión ha sido la tónica, razón por la que, en realidad, acumulamos 175 casos de análisis.

Para poder evaluar la importancia de esa experiencia militar internacional, desde el working group «The Military Profession» de ERGOMAS, determinamos las variables explicativas e indicadores más relevantes que nos ayudaran a entender, de forma integral, el impacto del trabajo de la oficialidad en las misiones internacionales y operaciones de guerra asimétrica. El objetivo es extraer buenas prácticas y lecciones de experiencia sobre la preparación y el modus operandi de la élite militar europea en general, y los españoles en particular, de tal manera que podamos perfilar mejor las características de la guerra asimétrica y cómo los oficiales responden a sus particulares vicisitudes. En los últimos veinticinco años, los militares españoles han acumulado una importante experiencia participando en diversas misiones internacionales. Esta experiencia profesional y humana ha impactado en los modos de actuar y supone una fuente de vivencias personal y profesional que nutren estudios de las características como el que aquí se presenta. En el momento actual, la investigación está en su fase comparativa, una vez concluidos todos los estudios de casos nacionales. Los resultados que se presentan en esta nota constituyen las diez principales ideas fuerza provenientes del análisis de los datos.

LA PROBLEMÁTICA DE LOS CONFLICTOS CONTEMPORÁNEOS: LOS CONFLICTOS ASIMÉTRICOS[Subir]

Una de las principales discusiones mantenidas con respecto al marco analítico de los conflictos asimétricos, la constituye la propia denominación de los mismos. Existe un importante debate sobre el uso de este concepto u otros para identificar los conflictos actuales[2]. En este trabajo, hemos optado por analizar y valorar una de las particularidades de las «nuevas guerras» (Kaldor, Mary. 2001. Las nuevas guerras. Violencia organizada en la era global. Barcelona: Tusquets.Kaldor, 2001; Münkler, Herfried. 2005. Viejas y nuevas guerras. Asimetría y privatización de la violencia. Madrid: Siglo XXI.Münkler, 2005: 41): la asimetría como método y estrategia de los conflictos contemporáneos. Por un lado, la asimetría es una de las condiciones necesarias del concepto de «nuevas guerras», pero al mismo tiempo, la propia asimetría cobra tanta relevancia actualmente, que no solo es vista y percibida como parte integrante de un concepto redefinido de guerra, –el de «nuevas guerras»–, sino que consideramos además que se la puede elevar a la categoría misma de concepto generándose el «conflicto asimétrico».

Podríamos incluso colegir, que las asimetrías son las que alimentan la literatura académica sobre los conflictos, conduciéndonos, además, a una continua necesidad de revisión de conceptos y calificativos. El título del proyecto de nuestra investigación, «Officer and Commander in asymmetric warfare operations», hace alusión al trabajo de las Fuerzas Armadas (FF. AA.) españolas, concretamente de la oficialidad del Ejército español, en conflictos asimétricos. ¿Es este el calificativo adecuado para etiquetar a los conflictos en los que se ha participado en las misiones como son los casos de Líbano, Irak, Afganistán e incluso Bosnia y Kosovo?

Es evidente que todos los conflictos contemporáneos, principalmente porque prácticamente todos son intraestatales, conllevan asimetrías. Sin embargo, por nombrar los más recientes, son sin lugar a dudas conflictos asimétricos los que se libran dentro del estado libanés, con Hezbollah como actor desafiante, y el conflicto en Afganistán o los que se mantienen contra el Estado Islámico en muchos países de Oriente Medio y Norte de África. La asimetría es por tanto una cuestión transversal y transnacional, pero a su vez, aunque muy importante, es una de las variables esenciales que caracterizan los conflictos actuales.

La asimetría significa algo muy clásico: que hay diferente armamento y medios entre los contendientes, diferente grado de instrucción y adiestramiento de las unidades, diferencias en los recursos económicos y logísticos, en la capacidad de reclutamiento; pero, sobre todo, es crucial que tampoco se comparte el modelo de enfrentamiento. La asimetría hoy nos habla también de un enfrentamiento que cada uno realiza con reglas diferentes. Por eso, además de ser elemento definitorio del concepto de «nuevas guerras», también es utilizado como un concepto propio. ¿Cuáles son pues las diferencias más importantes? Si bien son numerosas las disimilitudes que se detectan, hemos optado por centrarnos en tres cuestiones concretas y a su vez posibles de observar empíricamente. Estas serían: (i) los procedimientos; (ii) las limitaciones, y (iii) los actores.

En primer lugar, en cuanto a los procedimientos, se suele acudir por la parte más débil tecnológicamente a diversas tácticas para compensar la asimetría como la guerra de guerrillas, el terrorismo, la insurgencia o el chantaje entre otros. Las estrategias del más débil suelen consistir en imponer el pánico más que en ganar la batalla, ganar tiempo más que dirigirse hacia un final, golpear al fuerte en su intolerancia hacia las bajas, causar sufrimientos a los civiles y golpear sus capacidades militares (Freedman, Lawrence. 1998. «Asymmetric wars», The Adelphi Papers, 38 (318): 33-48. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1080/05679329808449502.Freedman, 1998: 41). Estas estrategias tienen como objetivo acortar la asimetría. De esta forma, las capacidades militares del oponente asimétrico no tienen por qué constituir el punto débil. Además, el conflicto en terreno urbano dificulta las operaciones. El desarrollo de la lucha en ciudades y poblados desalienta operaciones sobre el terreno, máxime si es un conflicto distante para los países occidentales. Nadie está dispuesto en los últimos conflictos a poner boots on the ground. Esto lo hemos podido comprobar sobradamente en el conflicto sangriento de Siria (conflicto interno) y el conflicto que mantiene el Estado Islámico en la región. ¿Qué se puede hacer, por tanto, contra el oponente asimétrico si además resulta que el adversario no estatal no está sujeto a ningún tipo de autoridad política? Privarles de lo que les es más necesario para su supervivencia: ganar reclutas entre la población, abastecimientos de agua y alimentos, inteligencia, armas y fondos; lo que se conoce como: «ganar mentes y corazones». Actuar en estos contextos tan complejos, ha requerido de una profesionalización de las FF. AA. Esto significa una alta calidad de las tropas, con una alta moral, lo cual conlleva una formación y entrenamiento continuos para aumentar la capacitación de las unidades (Sookermany, Anders McD. 2012. «What Is a Skillful Soldier? An Epistemological Foundation for Understanding Military Skill Acquisition in (Post) Modernized Armed Forces», Armed Forces and Society, 38 (4): 582-603. Sookermany, 2012); así como autonomía en la adopción de decisiones y de las operaciones en combate para enfrentarse a un enemigo híbrido. A su vez, estas cuestiones son imprescindibles para capacitar a las tropas locales, como está ocurriendo actualmente con el entrenamiento al ejército iraquí.

En cuanto a las limitaciones, enfrentarse a oponentes irregulares es, de esta manera, una cuestión complicada porque los procedimientos de las sociedades occidentales en materia de guerra están basados en la tradición cristiana de la guerra justa y en valores liberales. Según Lawrence Freedman, se asumen los siguientes elementos por estas sociedades: (i) clara definición de objetivos por parte de los líderes políticos: los militares esperan obtener objetivos claros en el mandato porque además están sujetos a una serie de restricciones de tipo legal (las ROE), e incluso de cuestiones logísticas y aquí estaríamos hablando de serias limitaciones; (ii) intolerancia a las bajas propias, y (iii) Intolerancia a los conocidos como daños colaterales, esto es, tener presentes los objetivos militares y evitar víctimas civiles (Freedman, Lawrence. 2006. «Asymmetric war», The Adelphi Papers, 45 (379): 49-60. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1080/05679320600661681.Freedman, 2006: 50).

Por último, tenemos que estudiar los actores. Tradicionalmente, los ejércitos han sido entrenados, estructurados y equipados para enfrentarse a actores o adversarios de sus mismas características y estrategias, pero no para relacionarse con otro tipo de actores como por ejemplo las organizaciones no gubernamentales (ONG). Sin embargo, en los conflictos contemporáneos, por un lado se enfrentan a grupos armados no estatales como los «señores de la guerra», grupos armados criminales, grupos paramilitares, grupos terroristas, insurgencia, etc., y por otro lado tienen que mantener relaciones cordiales con las poblaciones locales, los líderes políticos y religiosos, las FF. AA. locales, las organizaciones como ONG locales e internacionales y, además, coordinarse con las organizaciones internacionales. Como consecuencia de estos cambios, desde hace varias décadas la formación desarrollada con los militares ha sido de una intensidad evidente, de forma que se ha ido adecuando a los contextos variables. Los militares han tenido que formarse en conceptos nuevos como la cooperación civil-militar (CIMIC) o key leader engagement o comprehensive approach (Wendling, Cecile (2010), The Comprehensive Approach to civil-military crisis management. A critical Analysis and perspective. Paris : Institut de Recherche Stratégique de l’Ecole Militaire.Wendling, 2010). La construcción de estos conceptos surgió de la necesidad de mantener vínculos con los actores locales y los actores externos. Los militares que se dedican a CIMIC tienen como misión estar en contacto con el entorno local para mantener relaciones cordiales y que ello revierta en la tranquilidad y la seguridad de la misión. La actividad de key leader engagement es fundamental para poder ir haciendo llegar los mensajes mediante contactos personales a los personajes clave del entorno del ámbito político, militar, intelectual, etc. De esta manera, estos dos conceptos militares lo que intentan conseguir, en definitiva es lo que se conoce como «ganarse los corazones y las mentes de las poblaciones» (to win «hearts and minds»). La dosis de sensibilidad cultural en la aproximación de los militares hacia otras culturas puede ser positiva y de hecho cada vez se está procurando más un entrenamiento en este sentido (Pouligny, Beatrice. 2003. «UN peace operations, INGO, NGO, and promoting the rule of law: exploring the interaction of international and local norms in different postwar contexts», Journal of Human Rights, 2 (3): 359-377. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1080/1475483032000133033.Pouligny, 2003; Duran, Marién y Antonio Ávalos. 2016. «Detecting Conflictive Cultural Factors in Complex Scenarios of Intervention: Military and Local Actors in Interaction», Revista UNISCI, 41: 9-28. Madrid: Universidad Complutense de Madrid.Durán, Ávalos, 2016).

DISEÑO DE LA INVESTIGACIÓN[Subir]

Una vez obtenida la financiación para desarrollar el proyecto, desde el MADOC se cursaron los trámites pertinentes para solicitar al Estado Mayor del Ejército los permisos necesarios para la realización de las entrevistas, así como el oficial de enlace del Ejército propuesto para esta investigación.

Las características requeridas para los entrevistados eran: (i) que estuvieran activos en su profesión en el momento de la entrevista; (ii) que tuviesen experiencia en misiones internacionales con las características de conflicto asimétrico, y (iii) que fuesen miembros o hubiesen estado en alguna ocasión en unidades especiales. Este último requisito era necesario, al menos en una muestra significativa, para oír experiencias de oficiales que hubiesen experimentado vivencias de complejidad. Por ello, se prefirió realizar una parte importante de las entrevistas en la Brigada de la Legión en Almería. El resto se desarrollaron entre el MADOC (Granada) y otras unidades (el desglose por rangos de los entrevistados puede apreciarse en la Tabla 1).

Tabla 1.

Muestra de la investigación (por rangos)

Muestra Número de entrevistados
Generales 2
Coroneles 7
Tenientes coroneles 5
Comandantes 15
Capitanes 12
Tenientes 9
Total 50

Fuente: elaboración propia.

La totalidad de las entrevistas ha sido conducida con confidencialidad[3] y su realización, tanto en Granada como en Almería, se asumió exclusivamente por dos miembros del equipo, siendo uno de ellos la investigadora principal. Las entrevistas se realizaron en los meses de febrero y marzo de 2015 y se analizaron y tabularon sus respuestas por todo el equipo –tarea que desarrolló materialmente una técnica especialista en tratamiento cualitativo y cuantitativo–, generándose con ello una base de datos susceptible de tratamiento estadístico.

Todos los militares entrevistados han participado en al menos una misión internacional (algunos hasta en siete misiones) y han respondido a todas las preguntas. Si alguna pregunta ha quedado sin contestación, es porque no habían tenido esa experiencia o contacto durante la misión. También es interesante indicar que todos los entrevistados son varones. No hemos tenido la oportunidad de entrevistar a ninguna mujer oficial, lo cual hubiera sido imprescindible, cuando menos para comprobar si se ofrecían respuestas diferenciadas, pero no dependía de nosotros y no fue posible. En cualquier caso, el número de misiones acumuladas por los cincuenta entrevistados es de 175, lo cual nos permite un análisis de muchos más casos que los iniciales cincuenta (tabla 2).

Tabla 2.

Misiones analizadas

Lugar Nº de misiones Porcentaje
Afganistán 56 32
Irak 34 19
Kosovo 28 16
Líbano 26 15
Bosnia – Herzegovina 19 11
RD Congo 5 3
Macedonia 2 1
Croacia 1 1
Paquistán 1 1
Sarajevo 1 1
Sudán 1 1
Uganda 1 1
Total 175 175

Fuente: elaboración propia.

Como se puede apreciar, nuestra muestra abarca sobre todo misiones realizadas en Afganistán, Irak (2004 y 2015), Kosovo, Líbano y Bosnia-Herzegovina. Las misiones de la República Democrática del Congo, Macedonia, Croacia, Paquistán, Sarajevo, Sudán y Uganda, han sido agrupadas en nuestro análisis con la etiqueta de «Otras misiones». Debemos tener en cuenta que estas «Otras Misiones», por un lado, representan únicamente el 9 % del total de operaciones realizadas y, por otro, no son representativas de conflictos asimétricos.

La entrevista constaba de 33 preguntas, agrupadas en torno a una serie de bloques que pretendían dar respuesta a los procedimientos utilizados, las limitaciones en el desarrollo de la misión y a los actores locales e internacionales con los que se ha interactuado. Finalmente, se añadía un último apartado de valoraciones globales que buscaba obtener información complementaria.

RESULTADOS DE LA INVESTIGACIÓN[4][Subir]

A los efectos de esta nota destacaremos únicamente las diez principales evidencias que se aprecian tras el análisis los datos y que caracterizan la participación de los oficiales españoles en los conflictos asimétricos. Estas diez evidencias las clasificamos como hemos mencionado en: (i) procedimientos; (ii) limitaciones, y (iii) actores.

1. Los procedimientos[Subir]

Capacitación y formación específica adaptada y adecuada[Subir]

Gracias a la experiencia adquirida en las misiones internacionales, se han introducido reformas en los procesos formativos previos al despliegue con el objetivo de reducir el periodo de adaptación de las tropas desplegadas en el terreno y de mejorar la formación específica adecuada a cada misión. En el caso español, como consecuencia de la evolución en la capacitación y formación específica para las misiones, destaca la implantación desde el año 2008 del entrenamiento –de contenido teórico y práctico– conocido como «4+2», que comienza seis meses antes del despliegue. En él, a lo largo de los cuatro primeros meses se realizan rutinas de ambientación (procedimientos, reglas, obligaciones, etc.). Después, durante los dos meses siguientes se recibe una formación específica o de integración conforme a las particularidades de la misión que realizar, terminando el entrenamiento con un ejercicio práctico. Dos semanas antes de la partida, los mandos realizan una visita de reconocimiento de la zona para preparar el relevo. No obstante, hay que señalar que, por diferentes razones, no siempre se puede ofrecer este entrenamiento previo.

La valoración global de esta capacitación previa es mayoritariamente positiva y tiene muy pocas valoraciones negativas. Quizás lo más destacable es el porcentaje del 20 % de militares destinados en la misión de Irak que estiman que la preparación debería mejorar. Todo ello en el contexto de unas igualmente elevadas valoraciones positivas.

Tabla 3.

Valoración de la formación recibida por misión (%)

Valoración Afganistán Bosnia - Herzegovina Irak Kosovo Líbano Otras misiones
Muy positiva 7,1 15,8 5,9 10,7 26,9 25,0
Positiva (sin más) 51,8 47,4 47,1 53,6 50,0 41,7
Positiva con matices 12,5 10,5 11,8 3,6 7,7 8,3
Mejorable 10,7 15,8 20,6 10,7 7,7 8,3
Negativa (sin más) 3,6 0 2,9 3,6 3,8 0
Escasa / Inexistente 5,4 5,3 2,9 10,7 3,8 8,3
Ns/Nc 8,9 5,3 8,8 7,1 0 8,3
Total 100 100 100 100 100 100

Fuente: elaboración propia.

En la entrevista se preguntaba, además, sobre la formación recibida en cuestiones sociopolíticas y cultural awareness, por la importancia que esta formación ha demostrado tener en el desempeño de la misión. En este caso, los resultados determinan que el 85,1 % de los entrevistados sí recibió esta formación, siendo la valoración de la misma mayoritariamente positiva (75 %). En las opiniones negativas, la razón primordial alegada ha sido que la formación no se ajustaba a las necesidades reales de la zona de operaciones.

Por otra parte, dentro de las actividades formativas, los idiomas constituyen un bloque crucial para un mejor desempeño de la misión. A este respecto, casi un 40 % afirma haber tenido algún tipo de formación idiomática previa a la misión, de los cuales, el 85 % se formó en inglés o francés. Sólo un 25 % recibió una formación previa en el idioma local de la zona en la que se iba a realizar la misión. Al hilo de la cuestión idiomática, se les interrogó sobre la existencia de problemas comunicativos durante la misión y, de ser así, cómo pudieron solventarlos. En este sentido se ha puesto de manifiesto la importancia de la figura del intérprete. Además, se ha obtenido un elevado porcentaje de entrevistados (92,6 %) a los que se les proporcionó algún tipo de formación en habilidades comunicativas interculturales.

Autonomía en la adopción de decisiones y las operaciones en combate[Subir]

Otro elemento que resaltar como característico de los conflictos asimétricos es la dispersión de la autoridad a medida que descendemos en la cadena de mando (Dandeker, Christhoper. 2006. «Survillance and Military Transformation: Organizational Trends in Twenty First Century Armed Services», en David Haagerty y Richard Ericsson (eds.), The New Politics of Survillance and Visivility. Toronto: Toronto University Press.Dandeker, 2006: 239). Esta dispersión que mencionamos es una de las razones por la cual los oficiales, e incluso los soldados, ven aumentada su capacidad de decisión autónoma sobre el terreno, ya que se pueden crear en las operaciones entornos donde las decisiones, incluso políticas, se deben tomar sin órdenes directas (Ruffa, Chiara, Christopher Dandeker, y Pascal Vennesson. 2013. «Soldiers Drawn into Politics? Civil-Military Relations Hybrid MIlitary Spaces and the Future of the Interventions», en Bastian Giegerichy Gerhard Kümmel (eds.), The Armed Forces: Towards a Post-Interventions Era? Postdam: Springer. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1007/978-3-658-01286-1_3.Ruffa et al., 2013: 34-35; Diamint, Ruth. 2014. «Latin America and military Question Reexamined», en David Mares y Rafael Martínez (eds.), Debating Civil-Military Relations in Latin America. Sussex: Sussex Academic Press.Diamint, 2014). Este aumento de los márgenes de maniobra posiblemente hace más complicada la labor de los oficiales en el terreno, lo cual exige mayores destrezas. En relación con ello, se preguntó por el nivel de «autonomía» con que se manejaban respecto de sus superiores jerárquicos. Poco más del 50 % contestaron que «alta» o «muy alta». A pesar de ello, en esta cuestión encontramos muchas respuestas institucionalizadas, del estilo de: «Lo que corresponde a mi puesto y empleo» y un 38,9 % que eludió responder y se refugió en «no sabe, no contesta».

En este ámbito también se cuestionó sobre si habían estado sometidos a fuego enemigo. Un 66 % de los oficiales han vivido esa experiencia, siendo Afganistán el escenario con mayor frecuencia (tabla 4). Además, más de la mitad tuvieron «experiencias problemáticas», principalmente «amenazas y tensiones».

Tabla 4.

Participación en operaciones de fuego enemigo por misión

Afganistán Bosnia-Herzegovina Irak Kosovo Líbano Otras misiones
83,9 52,6 67,6 35,7 50,0 50,0
No 12,5 36,8 26,5 57,1 50,0 41,7
Ns/Nc 3,6 10,5 5,9 7,1 ,0 8,3
Total 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0

Fuente: elaboración propia.

Unidades bien formadas, equipadas y de moral alta[Subir]

Más de dos tercios de los oficiales han respondido con un mismo patrón al ser preguntados por sus unidades: «Bien formadas, bien equipadas y con la moral alta». No obstante, al ser preguntados más concisamente han ido surgiendo elementos que mejorar. Así, se hablaba de la necesidad de incrementar el adiestramiento previo y, sobre todo, circunscribirlo en todo lo posible a la misión que realizar. También se ha sugerido que el entrenamiento previo se lleve a término con el mismo material que se va a utilizar en la misión. Por último, pese a que han percibido alta la moral de sus unidades, hay coincidencia en que tres hechos son determinantes para que esta se deteriore: (i) la pérdida de la cohesión de la unidad, (ii) las malas condiciones de vida en la base y (iii) los problemas con la familia que, a tantos kilómetros de distancia, son vividos con mucha impotencia.

Predominio del estilo de mando ejemplarizante, como tónica general, e impositivo si la situación lo requiere[Subir]

De las diferentes opciones de estilo de mando que se les ofrecieron durante el transcurso de las entrevistas, se han inclinado por el modelo ejemplarizante. La autoridad prefieren alcanzarla siendo un ejemplo para sus subordinados. Con ello se obtiene su respeto y confianza, elementos que cimientan su mando. No obstante, en situaciones críticas, cuando la coyuntura cambia drástica y fulgurantemente, el estilo de mando preferido varía según el rango. Así, los tenientes optan por un estilo de mando impositivo, mientras que los coroneles prefieren, incluso en situaciones críticas, seguir dando ejemplo, y los generales, en cambio, creen más válida en esas coyunturas la persuasión.

2. Limitaciones[Subir]

Las ROE causan menos problemas entre la oficialidad que entre la suboficialidad y la tropa[Subir]

En la primera oleada de este estudio que se realizó en el año 2012 vimos cómo tres quintas partes de la tropa y suboficiales tenían problemas con la aplicación de las ROE. En cambio, en el presente estudio entre los oficiales solo viven como problemática la aplicación las dos quintas partes del total. Por otro lado, hay coincidencia con el estudio actual en que la restricción en la respuesta es percibida como problema, pero entre los oficiales entrevistados que ven las ROE como una herramienta problemática, la principal queja es su carácter inespecífico. Es decir, el diseño generalista que busca que sirvan para varias misiones y no se centra en la concreta misión en la que ellos se ven obligados a aplicarla. Por otro lado, ante las quejas de sus subordinados por la aplicación de las ROE suelen optar por tres modelos de respuesta. El predominante es ser ellos mismos los que resuelven la controversia. Las otras dos vías son elevar la queja a la inmediata autoridad o invitar a la resignación: «Es lo que hay».

La logística: mejoría y asignatura pendiente[Subir]

En las dos últimas décadas, tanto en España como en ámbitos internacionales, se replanteó completamente el concepto de logística para hacerlo más eficaz en los nuevos escenarios de las misiones internacionales en entornos asimétricos. En concreto, en España, a partir de la Revisión Estratégica de la Defensa del año 2003, se modificó completamente el concepto de la logística, sobre todo haciendo referencia en los documentos de planeamiento estratégico españoles desde 2009, a la sostenibilidad y a la eficiencia (Mauro Vega, Jorge. 2015. «El planeamiento de la defensa en España 2008-2015: Análisis de política pública», Revista de Estudios en Seguridad Internacional, 1 (2): 35-63. Disponible en: http://dx.doi.org/10.18847/1.2.2.Mauro Vega, 2015).

A pesar de esto, de los datos se pueden obtener dos conclusiones genéricas al respecto: (i) la logística ha mejorado, pero (ii) sigue siendo una asignatura pendiente de las FF. AA. En el 64 % de los casos, los oficiales indicaron que existían problemas logísticos, aunque en la mayor parte de los casos no se especifican cuestiones concretas, sino se habla de «fallos genéricos» (tabla 5). No obstante, los que sí que especifican abundan en la inadecuación de los medios materiales.

Tabla 5.

Problemas logísticos identificados (%)

Problemas logísticos %
Fallos generalizados 57,1
Problemas logísticos propios de una misión internacional 32,1
Inadecuación de los medios 23,2
Fallos logísticos al comenzar las misiones 18,8
Dinero 7,1
Falta de previsión e información 7,1
Derivados de la organización institucional de la misión 5,4
Falta de munición 4,5
Llegada de materiales y paquetería 2,7
Alimentación 2,7
Falta de cultura logística 0,9
Problemas de orografía 0,9

Fuente: elaboración propia. Multirrespuesta.

Dentro de la logística es muy importante la interoperabilidad, imprescindible en escenarios de operaciones multinacionales: es clave poseer unas capacidades logísticas con los mismos niveles de disponibilidad que las unidades que se van a apoyar. La cooperación internacional reclama una máxima interoperabilidad (Corbacho de Castro, José Antonio. 2012. «Una aproximación conceptual, normativa y doctrinal de la logística conjunta actual», en José Manuel Rosety Fernández de Castro (ed.), La logística conjunta en los nuevos conflictos. Madrid: CESEDEN.Corbacho de Castro, 2012: 27). Desde principios de siglo las misiones vinculadas a las «nuevas guerras» exigen unos equipos capaces de operar con otros, propios o de los aliados, con diferentes configuraciones para optimizar la eficacia; una necesidad cada vez más perentoria por el elevado coste de los sistemas (Pérez Martínez, Félix. 2002. «Las tecnologías de la información y las comunicaciones en la seguridad y la defensa nacional», CESEDEN Boletín de Información, 275.Pérez Martínez, 2002). En este sentido, los oficiales encontraron problemas de interoperabilidad en más de la mitad de las misiones en las que habían participado (56 %)[5].

3. Los actores[Subir]

Relaciones muy positivas con actores locales y tropas internacionales. Relaciones adecuadas con organizaciones internacionales y organizaciones no gubernamentales[Subir]

Como se ha apuntado anteriormente, la notoria presencia en los conflictos de una amplia variedad de actores, como tropas internacionales, OO. II., ONG, asesores políticos y militares, periodistas o compañías privadas, ha supuesto para los miliares un aumento de sus relaciones y sus habilidades sociales en el «teatro de operaciones». En este sentido, nuestro trabajo ha analizado las relaciones de los oficiales del Ejército de Tierra español con toda esta amalgama de actores. Hemos clasificado a los actores entre: locales (autoridades, FF. AA., población) e internacionales (tropas, OOII, ONG).

Las relaciones con los actores locales se caracterizan tanto por un elevado número de contactos –sobre todo con las poblaciones locales–, como por la positividad y la excelencia de las mismas. No obstante, hay excepciones con las autoridades y FF. AA. La explicación puede radicar en que las relaciones con estos actores son eminentemente por trabajo y de carácter continuado. En cambio, las interacciones con las poblaciones locales son más agradecidas: temas culturales, deportivos y en algunos casos de seguridad. Además, pese a ser muy frecuentes, no son continuadas con las mismas personas, lo cual evita las fricciones típicas de la reiteración. Por otro lado, existe la necesidad, para no ser considerados intrusos, de estar «ganándose» continuamente la simpatía de la población local.

Tabla 6.

Valoración de las relaciones con la población local (%)

Lugar de misión
Afganistán Bosnia - Herzegovina Irak Kosovo Líbano Otras misiones
Positiva (sin más) 55,1 73,7 77,4 70,8 52,0 75,0
Positiva por cercanía, cordialidad, fluidez 18,4 15,8 16,1 29,2 28,0 16,7
Positiva por idiosincrasia cultural española 10,2 15,8 ,0 ,0 12,0 8,3
Positiva por obtención de beneficios 10,2 ,0 ,0 ,0 8,0 ,0
Negativa (sin más) ,0 ,0 ,0 ,0 ,0 ,0
Negativa por desconfianza 6,1 ,0 6,5 ,0 ,0 ,0

Fuente: elaboración propia

Con las autoridades locales, las respuestas negativas suelen ser por intereses divergentes o por conflicto de autoridad. Con las FF. AA. locales la discrepancia la hemos detectado en la desconfianza, poca productividad o diferencia culturales. Sin embargo, es de destacar que en el análisis del discurso de las respuestas de nuestros entrevistados encontramos con frecuencia conceptos como «respeto», «confianza», «educación», «flexibilidad», «paciencia» o «empatía». Esta generalización de elevada sensibilidad y competencia cultural de la oficialidad en las misiones internacionales es fruto de un adiestramiento cada vez más incisivo en la adecuación de los oficiales al sistema cultural de los agentes locales (Shiff, Rebecca L. 2012. «Concordance Theory, Targeted Partnership and Counterinsurgency Strategy», Armed Forces and Society, 38 (2): 318-319.Schiff, 2012: 323; Duran, Marién y Antonio Ávalos. 2013. Culturas cruzadas en conflicto. Militares y poblaciones locales en misiones internacionales: Afganistán y Líbano. Granada: Editorial Universidad de Granada.Durán y Ávalos, 2013; Schut, Michelle. 2015. Soldiers as Strangers. Morally and Culturally Critical Situations during Military Missions. Ipskamp Drukkers.Schut, 2015: 65).

En referencia a los actores internacionales, las relaciones más frecuentes y positivas han acontecido con las FF. AA. internacionales. Las relaciones con las OO. II. y las ONG se caracterizan por un trato cordial en general, pero las valoraciones negativas –que es en el sector que mayor porcentaje alcanzan– apuntan hacia las diferencias en objetivos, cultura organizativa y valores.

Relaciones duales con periodistas: desconfianza y resultados colaborativos[Subir]

En cuanto a la relación con periodistas durante la misión, los datos obtenidos muestran que el 65,1 % de los oficiales –en todos los rangos entrevistados– ha tenido contacto con periodistas en alguna de las misiones en las que ha participado. Casi un 40 % valora esa relación como negativa por considerar que (i) existe una cierta desconfianza, (ii) que no se puede garantizar su seguridad o (iii) bien que distorsionan lo que se les dice. No obstante, cabe destacar que subiendo en el escalafón aparecen opiniones más positivas en las que se considera que (i) la colaboración con los periodistas ha mejorado, (ii) que debe ser fluida, que estos (iii) muestran interés por el trabajo de las FF. AA., y que (iv) pueden ayudar a dar a conocer la labor de los militares en las misiones. La divergencia de opiniones en función del rango, en lo que a la relación con los periodistas concierne, puede deberse a los protocolos y restricciones existentes, que impiden atender a los medios de comunicación sin la autorización expresa de un superior.

4. Valoraciones de carácter general[Subir]

Impactos en la vida cotidiana: rápida adaptación y escasos problemas de estrés[Subir]

Un elemento muy importante que hay que analizar, son los impactos que las operaciones internacionales pueden tener a posteriori sobre los ámbitos más privados de los oficiales. En este sentido son dos las cuestiones sobre las que hemos inquirido, y que derivan de lo que tropa y suboficiales reconocieron en la primera oleada de este estudio internacional: (i) los problemas que se han podido generar en el entorno familiar por una ausencia prolongada del hogar y (ii) los problemas psicológicos o de estrés, por la exposición a situaciones traumáticas o tensas, durante o después de la misión; es decir, la adaptación a la vida normal después de la misión. En cuanto a la primera, casi el 70 % de los oficiales indican que no han tenido problemas familiares derivados de las misiones. Sin embargo, que casi el 30 % admita que sí los ha tenido es muy relevante dado lo dificultoso que resulta que un militar reconozca, fuera de una conversación informal y de mucha confianza, que su desempeño profesional le genera problema personal alguno. La mayor parte de estos problemas están referidos a la necesaria readaptación al entorno familiar después de pasar unos meses fuera; principalmente por las cuestiones derivadas del comportamiento de los hijos y, si la misión ha sido especialmente compleja, la readaptación misma a la vida normal. No obstante, el reconocimiento de graves problemas de estrés es menor y, casi siempre, referido a terceros.

Valoraciones globales destacadas por una alta satisfacción personal y profesional[Subir]

En términos generales se puede considerar que los oficiales valoraron positivamente su papel en las misiones internacionales. Esta valoración se estructuró en torno a dos dimensiones subjetivas: (i) la valoración de qué le reportó cada misión en el plano personal, profesional y cultural, y (ii) la autoevaluación de su aportación al logro de los objetivos de la/s misión/es en la/s que participó.

En términos generales, los oficiales valoran muy positivamente su participación en las misiones internacionales. Los niveles de satisfacción personal «muy alto» y «alto», constituyen más del 95 % de las consideraciones, representando la primera casi más del 57 %. Estas experiencias positivas se articulan en torno a tres ideas fundamentales: (i) por el enriquecimiento personal (73,2 %), (ii) por el enriquecimiento profesional (68,6 %) y, en menor medida, (ii) por el enriquecimiento cultural (22,2 %). La gran mayoría no tiene problema alguno en repetir e incluso volverían a ser voluntarios. También una mayoría contundente de oficiales están satisfechos con su labor individual dentro de las misiones, un 87 % evalúa su aportación al logro de los objetivos de la misión en de forma «muy alta» o «alta».

CONCLUSIONES[Subir]

Los resultados obtenidos nos aportan una valiosa información de cada una de los indicadores estudiados que caracterizan a los conflictos asimétricos y que pasamos a detallar brevemente.

En el aspecto de la formación y la capacitación previas recibidas por los entrevistados, se constata una mejora en la valoración de las mismas tras la implantación a partir del año 2008 del entrenamiento conocido como 4+2. Sin embargo, es preciso señalar que dada la urgencia de movilización de algunas misiones –principalmente en sus primeros movilizados–, no siempre pueden seguir este entrenamiento. En el caso de valoraciones negativas, las razones alegadas aluden a que la formación recibida no se ajustaba a la realidad de la zona de operaciones.

Las relaciones con los actores locales (autoridades, fuerzas armadas y poblaciones) se consideran excelentes, aunque pueden existir algunas salvedades con las dos primeras. Las relaciones con los actores internacionales se califican igualmente como buenas, sobre todo con las tropas internacionales. En este sentido, cabe destacar que las relaciones positivas y cordiales que se tejen con el entorno crean sinergias valiosas y de seguridad hacia la misión. En lo que a la relación con los periodistas se refiere, las respuestas oscilan entre la relación de desconfianza, comunes en los entrevistados de menor rango, y la propuesta de colaboración como medio para dar a conocer la labor de los militares en la misión.

En los escenarios de las «nuevas guerras», la logística y la interoperabilidad representan elementos clave. En este sentido la consideración subjetiva de los oficiales es que, pese a que se puede trazar una evolución positiva, aún quedan cuestiones que mejorar. En cuanto a las ROE, lo más destacable por parte de los entrevistados es que, en ocasiones, resultan inespecíficas ya que no siempre tienen en cuenta las peculiaridades y necesidades propias de cada misión. En estos casos, entre los modelos de respuesta que se ofrecen, predomina la iniciativa a la hora de resolver la controversia, aunque también encontramos quienes optan por transmitir la queja a la autoridad superior o quienes invitan a la resignación. Por otra parte, la consideración sobre la autonomía en la toma de decisiones es un elemento al que los oficiales otorgan gran importancia y una valoración positiva. A pesar de ello, existe aquí un sesgo claro de institucionalización en las respuestas.

Preguntados por la valoración de las unidades, en general se observa una tendencia muy positiva. No obstante, se ponen de manifiesto aspectos que suelen influir negativamente en la moral de las mismas tales como: la pérdida de la cohesión de la unidad, las malas condiciones de vida en la base o problemas con la familia, en ese orden. En lo que al estilo de mando se refiere, la mayoría se inclina por el modelo ejemplarizante. Si bien, en caso de que las circunstancias en la misión cambien, son los tenientes y entrevistados de menor empleo los que optan por el modelo impositivo.

También es muy interesante considerar las valoraciones generales aportadas al finalizar la entrevista. La valoración general de su desempeño individual es muy positiva, tanto por lo que implica de enriquecimiento personal y profesional, como por considerar que cumplieron, en una buena medida, los objetivos individuales que les estaban marcados. Esto, entre otras causas, lleva a que la predisposición de los oficiales a participar en nuevas misiones sea elevadísima, casi unánime. Sin embargo, los oficiales consideran que las profundas complicaciones que sobre la cotidianidad supone una misión internacional, recaen sobre las familias.

Finalmente pedimos en cada entrevista que sugiriesen propuestas de mejora a la luz de su experiencia. Como no podía ser de otro modo, lo apuntado concuerda con las valoraciones ya expuestas. Concretamente, las propuestas de mejora más reiteradas han sido: (i) mejorar y potenciar la preparación, así como el conocimiento más concreto de la misión que realizar y del escenario que con que se van a encontrar, y (ii) mejorar el equipo, los materiales, las cuestiones logísticas y la calidad de vida de los soldados durante las misiones. Cuando alguien está seis meses en una base en medio de Afganistán, cuestiones a priori tan poco vinculadas al éxito de la misión como poder conectar con los seres queridos vía Skype cobran una relevancia esencial en la moral de la unidad y de los miembros del contingente y, por ende, en el éxito de la misión.

En definitiva, podemos colegir que la participación de los oficiales españoles en los conflictos asimétricos representa una experiencia general positiva en las distintas dimensiones de análisis expuestas que caracterizan a estos conflictos.

AGRADECIMIENTOS[Subir]

Los autores quieren agradecer el apoyo y la financiación prestados por el CEMIX, que en convocatoria pública de octubre de 2015 financió el proyecto PIN36: «Officer and Commander in Asymmetric Warfare Operations».

Notas[Subir]

[1]

Entre los años que se indaga sobre estas cuestiones, los diferentes miembros del proyecto han acumulado una amplia experiencia en la línea de investigación de las Fuerzas Armadas y la Sociedad, intervenido en las siguientes investigaciones: (i) Proyecto 14/1998 del Instituto Universitario Gutiérrez Mellado, «Perfil socio político del siglo XXI» (donde se entrevistaron a 2500 cadetes); (ii) proyecto «Cultural Gap Between the Military and their Parent Society», ERGOMAS 2004/2005; (iii) «Las relaciones entre las Fuerzas Armadas y las ONG: repercusiones en las operaciones de paz», financiado por el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) en 2005; (iv) «Relaciones civiles-militares en potenciales escenarios de conflictos multiculturales» (2003-2006), financiado por el MADOC y la Universidad de Granada; (v) «Multinational Experiment MNE-6: Cross-Cultural Awareness» (2009-2010), financiado por la Unidad de Transformación de las Fuerzas Armadas (UTRAFAS), MADOC y Universidad de Granada, y (vi) «Lessons Learned in Asymmetric Warfare», auspiciado por ERGOMAS, Instituto Catalán Internacional para la Paz (ICIP) e IEEE (2010RICIP13).

[2]

Somos conscientes de la multitud de conceptos y debates sobre los calificativos de las guerras contemporáneas y así lo hemos manifestado en otras publicaciones y en la publicación del informe de investigación de este proyecto. Para más información al respecto se pueden ver los conceptos de «nuevas guerras» (Kaldor, Mary. 2001. Las nuevas guerras. Violencia organizada en la era global. Barcelona: Tusquets.Kaldor, 2001; Münkler, Herfried. 2005. Viejas y nuevas guerras. Asimetría y privatización de la violencia. Madrid: Siglo XXI.Münkler, 2005), «guerras de cuarta generación» (4GW) (Lind, William S., Keith Nightengale, John F. Schmitt, Joseph W. Sutton y Gary I. Wilson. 1989. «The Changing Face of War: Into the Fourth Generation», Military Review, 69 (10): 2–11.Lind et al., 1989), «guerras del tercer tipo» (Holsti, Kalevi J. 1996. The State, War and the State of War. Cambridge: Cambridge University Press.Holsti, 1996), «guerras asimétricas», «guerra de espectador deportivo» (McInnes, Colin. 2002. Spectator-Sport War: The West and Contemporary Conflict. London.: Lynne Rienner.McInnes, 2002) o «guerras híbridas» (Hoffman, Frank. 2007. Conflict in the 21st Century: The Rise of the Hybrid Wars. Arlington: Potomac Institute for Policy Studies.Hoffman, 2007).

[3]

En el Informe final sobre cada caso estatal –en nuestro caso el presentado al MADOC– cuando, con el fin de ilustrar algún dato o análisis, citamos textualmente a los entrevistados, se ha seguido en todos los equipos de investigación idéntico patrón: las siglas del país –«SP» de Spain en nuestro caso– más un número correlativo para cada entrevistado (SP01, SP02, SP03…SP50).

[4]

Los resultados del proyecto se presentaron en junio de 2015 en el Congreso Internacional Bianual de ERGOMAS, que tuvo lugar en la Open University de Tel Aviv. Igualmente se presentaron en el MADOC en junio de 2015 en un seminario organizado al efecto.

[5]

Este dato habría que matizarlo porque en muchas de las entrevistas, se indica que este problema ha ido solventándose y además no ha sido un impedimento infranqueable, muchas de las respuestas fueron del tipo [«¿Había problemas de interoperabilidad?] «Sí, en ocasiones pero siempre con solución».

Referencias[Subir]

[1] 

Alía Plana, Miguel. 2009. Las Reglas de Enfrentamiento (ROE). Cuaderno Práctico de Estudios, 1. Madrid, Ministerio de Defensa, Escuela Militar de Estudios Jurídicos (Centro de Investigación y Doctrina Legal).

[2] 

Corbacho de Castro, José Antonio. 2012. «Una aproximación conceptual, normativa y doctrinal de la logística conjunta actual», en José Manuel Rosety Fernández de Castro (ed.), La logística conjunta en los nuevos conflictos. Madrid: CESEDEN.

[3] 

Dandeker, Christhoper. 2006. «Survillance and Military Transformation: Organizational Trends in Twenty First Century Armed Services», en David Haagerty y Richard Ericsson (eds.), The New Politics of Survillance and Visivility. Toronto: Toronto University Press.

[4] 

Diamint, Ruth. 2014. «Latin America and military Question Reexamined», en David Mares y Rafael Martínez (eds.), Debating Civil-Military Relations in Latin America. Sussex: Sussex Academic Press.

[5] 

Duran, Marién y Antonio Ávalos. 2013. Culturas cruzadas en conflicto. Militares y poblaciones locales en misiones internacionales: Afganistán y Líbano. Granada: Editorial Universidad de Granada.

[6] 

Duran, Marién y Antonio Ávalos. 2016. «Detecting Conflictive Cultural Factors in Complex Scenarios of Intervention: Military and Local Actors in Interaction», Revista UNISCI, 41: 9-28. Madrid: Universidad Complutense de Madrid.

[7] 

Freedman, Lawrence. 1998. «Asymmetric wars», The Adelphi Papers, 38 (318): 33-48. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1080/05679329808449502.

[8] 

Freedman, Lawrence. 2006. «Asymmetric war», The Adelphi Papers, 45 (379): 49-60. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1080/05679320600661681.

[9] 

Fojón Lagoa, José Enrique. 1998. La actuación de la fuerza: consideraciones sobre el ejercicio de la fuerza. Cuadernos de Estrategia, 94. Madrid: Instituto Español de Estudios Estratégicos.

[10] 

Hoffman, Frank. 2007. Conflict in the 21st Century: The Rise of the Hybrid Wars. Arlington: Potomac Institute for Policy Studies.

[11] 

Holsti, Kalevi J. 1996. The State, War and the State of War. Cambridge: Cambridge University Press.

[12] 

Kaldor, Mary. 2001. Las nuevas guerras. Violencia organizada en la era global. Barcelona: Tusquets.

[13] 

Lind, William S., Keith Nightengale, John F. Schmitt, Joseph W. Sutton y Gary I. Wilson. 1989. «The Changing Face of War: Into the Fourth Generation», Military Review, 69 (10): 2–11.

[14] 

McInnes, Colin. 2002. Spectator-Sport War: The West and Contemporary Conflict. London.: Lynne Rienner.

[15] 

Mauro Vega, Jorge. 2015. «El planeamiento de la defensa en España 2008-2015: Análisis de política pública», Revista de Estudios en Seguridad Internacional, 1 (2): 35-63. Disponible en: http://dx.doi.org/10.18847/1.2.2.

[16] 

Münkler, Herfried. 2005. Viejas y nuevas guerras. Asimetría y privatización de la violencia. Madrid: Siglo XXI.

[17] 

Pérez Martínez, Félix. 2002. «Las tecnologías de la información y las comunicaciones en la seguridad y la defensa nacional», CESEDEN Boletín de Información, 275.

[18] 

Pouligny, Beatrice. 2003. «UN peace operations, INGO, NGO, and promoting the rule of law: exploring the interaction of international and local norms in different postwar contexts», Journal of Human Rights, 2 (3): 359-377. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1080/1475483032000133033.

[19] 

Ruffa, Chiara, Christopher Dandeker, y Pascal Vennesson. 2013. «Soldiers Drawn into Politics? Civil-Military Relations Hybrid MIlitary Spaces and the Future of the Interventions», en Bastian Giegerichy Gerhard Kümmel (eds.), The Armed Forces: Towards a Post-Interventions Era? Postdam: Springer. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1007/978-3-658-01286-1_3.

[20] 

Shiff, Rebecca L. 2012. «Concordance Theory, Targeted Partnership and Counterinsurgency Strategy», Armed Forces and Society, 38 (2): 318-319.

[21] 

Sookermany, Anders McD. 2012. «What Is a Skillful Soldier? An Epistemological Foundation for Understanding Military Skill Acquisition in (Post) Modernized Armed Forces», Armed Forces and Society, 38 (4): 582-603.

[22] 

Schut, Michelle. 2015. Soldiers as Strangers. Morally and Culturally Critical Situations during Military Missions. Ipskamp Drukkers.

[23] 

Wendling, Cecile (2010), The Comprehensive Approach to civil-military crisis management. A critical Analysis and perspective. Paris : Institut de Recherche Stratégique de l’Ecole Militaire.

Biografía[Subir]

[a]

Es profesora acreditada titular del Departamento de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad de Granada y doctora en Ciencia Política por la Universidad de Granada. Sus principales líneas de investigación son la seguridad internacional y la política comparada, áreas en las que posee numerosos artículos y obras especializadas. En 2015 fue una de las diez mujeres líderes europeas seleccionadas por el Departamento de Estado de los Estados Unidos para participar en el programa «International Visitor Leadership Programme. Women Leaders in Peace and Security». Su última publicación junto con Rafael Martínez es «International Missions as a Way to Improve Civil–Military Relations: The Spanish Case (1989–2015)», en la revista Democracy and Security (2016).

[b]

Es doctora en Historia Contemporánea por las Universidades de Zaragoza y Nantes (Francia). Licenciada en Historia por la Universidad de Zaragoza, máster en Relaciones Internacionales en el Institut de Barcelona d’Estudis Internacionals y máster en Estudios Culturales en la Universidad de Nantes. Actualmente es investigadora del Group of Research and Analysis on Public Administration de la Universidad de Barcelona. Ha sido profesora en la Universidad de Nantes y doctoranda en el Centre de Recherche sur les Identités Nationales et l’Interculturalité de esa misma universidad. Autora de diversos artículos e investigaciones en torno a la enseñanza militar en España y al estudio de las Fuerzas Armadas, es socia fundadora de la Asociación Española de Historia Militar y ha participado en varios grupos de investigación, tanto nacionales como internacionales.

[c]

Es catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad de Barcelona. Ganó el premio extraordinario de doctorado en el área de humanidades y ciencias sociales en la Universidad de Zaragoza (1995) y el Premio Nacional de Investigación de la Paz, Seguridad y Defensa del Ministerio de Defensa de 2003. Ha sido profesor visitante en numerosas universidades extranjeras y ha ocupado cargos de gestión en diversas áreas. Ha obtenido diversos premios en reconocimiento a sus publicaciones, como su artículo «Subtipos de golpes de Estado: transformaciones recientes de un concepto del siglo XVII», publicado en la revista CIBOD d’Afers Internacionals (2014), que logró el Article Award 2015’ de LASA-Section Defense, Public Security and Democracy.

[d]

Es profesor del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Carlos III de Madrid, doctor por la Universidad de Granada y magister por la Universidad Complutense y el Centro de Estudios de la Defensa. Ha sido investigador visitante en la LSE, la Universidad de Tromso en Noruega y la Universidad de Cardiff. Fue investigador del Centro de Análisis de Seguridad de la Universidad de Granada y analista del Observatorio Permanente del Ejército de Tierra. Está especializado en seguridad internacional, relaciones internacionales y estudios de área. Posee publicaciones especializadas en estos temas, así como ponencias en congresos científicos.

Enlaces refback

  • No hay ningún enlace refback.




Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

REVISTA ESPAÑOLA DE CIENCIA POLÍTICA. ISSN: 1575-6548 ISSN-e: 2173-9870 | Mapa del sitio