EDITORIAL ESPECIAL: CAMBIO EN EL EQUIPO EDITORIAL

2021-04-19

Después de quince años al frente de una gran revista como Bordón, me voy más que satisfecho de dejarla en una posición sensiblemente mejor que la que me encontré en el año 2008 y en unas manos sensiblemente mejores que las mías. La Junta Directiva de la Sociedad Española de Pedagogía, a cuyo presidente, el Dr. Gonzalo Jover, agradezco su confianza y el decidido apoyo a la revista en estos cinco últimos años, ha resuelto confiar la nueva dirección a un triunvirato formado por un director sénior procedente de la Universidad del País Vasco, Luis Lizasoain; un director adjunto, Jesús Rodríguez Mantilla, de la Universidad Complutense, y un editor jefe, Enrique Navarro Asencio, de la misma universidad.

Un equipo nuevo siempre genera un nuevo impulso y una renovación en cualquier obra y, en este momento, ese impulso era necesario en Bordón. Ya he dicho en otras ocasiones que no es bueno que las personas nos perpetuemos en los puestos y que, por el contrario, es sano que los puestos de responsabilidad roten por personas diferentes de valía. Yo ya llevaba algunos años pidiendo ser sustituido en esta doble función de director y editor jefe. Hace pocos años estimamos que la profesora Ángeles Blanco, editora asociada, era la candidata ideal. Sin embargo, el misterio de la vida hizo que, en vez de anunciar su nuevo cargo, tuviéramos que escribir y publicar su obituario; sin duda, la muerte de Ángeles ha supuesto el momento más duro para mí a lo largo de estos años en Bordón, y no puedo dejar de insistir, en este mi último editorial, en mi recuerdo y agradecimiento para ella, como amiga y como compañera de fatigas.

Junto a Ángeles Blanco me ha acompañado un inmejorable equipo de editores y editoras asociadas: Inmaculada Egido (UCM), Asunción Manzanares (UCLM), Elida Laski (Boston College), Swapma Kumar (Florida University), Francisco Esteban (UB), Esther López y Diego Ardura (UNED) y Carlos Tejero (UAM). Todos ellos han cuidado hasta el extremo la selección de los originales y la pulcritud en el sistema de revisión por pares. Y, por supuesto, junto a ellos me ha acompañado nuestra siempre cariñosa y dispuesta Valeria Aragone en la Secretaría de la SEP, nuestra eficaz Beatriz Gutiérrez al mando del OJS y el seguimiento de los artículos, los editores técnicos en las tareas de community manager (Blanca Arteaga), gestión de citas (Laura Camas) y revisión de idiomas (Alicia García y Juan Carlos Gutiérrez) y los protagonistas más invisibles pero más fundamentales, como son los revisores de los artículos. Y, finalmente y por descontado, mi agradecimiento a todos los autores que han confiado en nuestra revista para enviar los trabajos y que han podido superar nuestros estándares de calidad. Lamento que haya un 80% de autores que, por simple concurrencia competitiva, no hayan podido publicar con nosotros, pese a la buena calidad de sus artículos.

Cuando mi querido Ramón Pérez Juste (otra gran pérdida en estos años, DEP) me pidió que le ayudara como director adjunto, allá por 2008, la situación de Bordón era ciertamente inestable, con casi dos años de retraso en la publicación y un tanto fuera de las nuevas reglas de indexación que se empezaban a imponer en España, con Latindex y FECYT de referencia. Entre 2010 y 2015, con el Dr. Gaviria Soto como presidente de la Sociedad Española de Pedagogía, se abordó la digitalización de la revista y la adaptación a los requisitos de las grandes bases de datos indexadoras de revistas. En 2015 se me confía la dirección de la revista con funciones de editor jefe, formando un nuevo equipo editorial. La evolución de las revistas españolas y la fiebre del factor de impacto fue tremenda; en muy pocos años, el panorama de revistas cambió completamente y solo un pequeño grupo pudo adaptarse y conseguir la ansiada entrada en Scopus (ya que el objetivo de formar parte del JCR-SSCI es misión casi imposible para las revistas españolas de educación, debido a las políticas de entrada de WoS), respondiendo así a las políticas de la CNEAI/ANECA para considerar valiosa la producción científica. Afortunadamente, en Bordón fuimos capaces de hacer las cosas bien y ser indexados en el SJR de Scopus y en la Web of Science (ESCI) en el año 2015. Por otra parte, a iniciativa de un pequeño grupo de editores de revistas científicas de educación, creamos el blog Aula Magna 2.0, que hoy se ha convertido en un consorcio de revistas españolas de calidad, en el que nos ayudamos a trabajar mejor, compartir conocimiento y dar mayor visibilidad a nuestras revistas, además de hacer transferencia de conocimiento y divulgación científica.

Bordón. Revista de Pedagogía ha alcanzado un buen reconocimiento y es una revista competitiva que se ha movido entre los cuartiles 2 y 3 del SJR de Scopus. En mi opinión, el futuro de la revista está en su consolidación en los cuartiles 1 y 2, la potenciación de la citación, una mayor entrada en el mundo anglosajón a través de nuevos contactos en el equipo editorial, la publicación en bilingüe y el replanteamiento del modelo de negocio, ya que todas las mejoras implican costes necesarios (de traducción y maquetación principalmente) y los recursos son muy escasos. La evolución de la citación de la revista es ascendente y positiva. Si seguimos el CiteScore de Scopus, que es, en mi opinión, el más transparente en el conteo de citas, Bordón ha pasado de un FI de 0.6 en 2016 a un FI de 1.2 en el tracker de 2020, es decir, lo hemos doblado en tan solo 4 años. Sin embargo, la competencia es altísima y este incremento no supone una mejora en la misma proporción en la posición relativa de los cuartiles o percentiles. En España seguimos compitiendo en gran desventaja frente a las grandes editoriales internacionales, que están perfectamente profesionalizadas. Aun así, los resultados de España son excelentes, y en 2021 ya contamos con 61 revistas indexadas en SJR.

Esta situación es la que dejo al nuevo equipo editorial que, con su nuevo impulso, juventud y empuje, estoy convencido de que conseguirá dar este último empujón que sitúe a esta revista decana española, creada en 1949 y que pronto celebrará su 75 aniversario, entre las mejores revistas internacionales. Hay grandes retos por delante como abrirse al mundo anglosajón conservando, a la vez, las raíces hispanas de la SEP, la protección de la buena investigación (también la no cuantitativa de todas nuestras áreas de conocimiento, pese a que genere menor citación), la defensa del castellano en la difusión de la ciencia y la potenciación de nuestra ya tradicional relación con el mundo iberoamericano. Bienvenidos, Luis, Jesús y Enrique, al frente de esta nueva travesía.

Arturo Galán

 

Después del texto que antecede a estas líneas, la verdad es que es muy poco lo que queda por añadir. Tal y como se ha señalado, la Junta Directiva de la Sociedad Española de Pedagogía nos ha confiado a Enrique, a Jesús y a mí la tarea de pilotar de ahora en adelante la dirección de Bordón. Y ante ello, lo primero es sumarme también al emocionado recuerdo de Ángeles y Ramón.

Dicho esto, mis palabras ahora no pueden ser sino de agradecimiento al equipo anterior y, muy especialmente, a mi amigo Arturo Galán, que —siempre prudente y cauto— se ha quedado corto a la hora de exponer las numerosas y notables mejoras que Bordón ha experimentado bajo su dirección. No exagero al señalar aquí la excelente reputación de rigor, trabajo serio y buen trato que Bordón tiene entre autores, revisores y la comunidad pedagógica en general. De ahí que, nuestro primer objetivo sea hacerlo, al menos, tan bien como ellos.

Son numerosos los retos que a una revista académica como Bordón se le plantean, y más en unos tiempos en que los sistemas de evaluación de la actividad investigadora presionan generando efectos no siempre deseables sobre la actividad de la difusión de los resultados científicos.

En este contexto, las cuestiones señaladas por Arturo Galán sobre el futuro de la revista son plenamente compartidas por el nuevo equipo, comenzando, como no podría ser de otra manera, por mejorar el posicionamiento de la misma y —como se apunta— consolidarlo en el 50% superior. Pero junto con esto, creemos que es necesario abrir un periodo de reflexión tendente a seguir impulsando e incrementando la internacionalización y a realizar los cambios necesarios en el modelo de la revista, sobre todo en lo que a su digitalización, distribución y acceso se refiere. Por último, pensamos que es preciso aumentar la visibilidad y los canales de transferencia y difusión de la actividad investigadora en el campo pedagógico. El contar con un foro como el blog Aula Magna 2.0 es garantía de colaboración y ayuda mutua.

Para llevar a cabo esta labor, creo que nuestro primer —y espero que no último— acierto ha sido rodearnos de un excelente equipo de editores asociados y colaboradores.

Con respecto a los editores asociados, y dado el perfil y la diversa procedencia disciplinar de los trabajos que se reciben en Bordón, nos pareció oportuno que dicho equipo estuviese formado por personas de diferentes áreas de conocimiento, de forma que el mismo queda de la siguiente manera: Roberto Cremades (Complutense), David Doncel (Salamanca), Jon Igelmo (Complutense), Laila Mohamed (Granada) y Juan Jesús Torres (Sevilla).

Junto con estas personas, hay también otras cuya tarea constituye una contribución inapreciable al quehacer de la revista responsabilizándose de cuestiones específicas: Valeria Aragone sigue a cargo de la gestión administrativa; Alicia López Mendoza se encarga de la gestión de la plataforma OJS; Blanca Arteaga (UNED), de la comunicación y las redes sociales; Laura Camas (Complutense) y Calixto Gutiérrez (Granada), del control de citas, y José Luis González (Castilla- La Mancha) es el editor de recensiones. Por último, Alicia García Fernández y Juan Carlos Gutiérrez se ocupan de revisar las traducciones al francés e inglés, respectivamente.

A todos ellos quiero expresarles mi agradecimiento por animarse a formar parte de este proyecto, y, parafraseando el inicio del último párrafo de Arturo Galán, todos tienen el ánimo, la dedicación, la capacidad y el empuje necesarios para la tarea encomendada. De lo relativo a la juventud, seguro que entenderán que —como director sénior— guarde un prudente silencio.

Luis Lizasoain